jueves, mayo 05, 2005

Dayna Kurtz, a dos metros


Noche hermosa de emociones, pensamientos y música de entresueño y despertar. Acompañado del maestro Ezpeleta, disfrutamos ,primero de Tarántula, trío neoyorquino de música instrumental, que acompañó despues a una gran Dayna Kurtz. Ella, más melancólica cuando estaba sóla, como en la vida real, rasgaba cuerdas que no emitian sonido, sólo quejas, lamentos que salían de ellas mismas ayudados por dedos expertos y curiosos, a ver que pasa, deseosos de aprender cosas nuevas: un nuevo idioma, una nueva entrada a la cueva del ayer, incansables y exactos, cómo las muñecas que los sostienen, abandonaron su casa hace tiempo, no conocen madre ni ley de la gravedad. Si tocaron a su padre, mientras leía a Cohen.

Despues del concierto, y cuando la piel de gallina se convirtió en desierto, hablé con ella, encantadora y sonriente: "Ai an Dayna Kurtz y esto es la meleta de Ebeb". Graciñas.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

1.-No se entiende:
- "más melancólica cuando estaba sóla, como en la vida real" ...
- " si tocaron a su padre"...
- "Ai an Dayna kurt y esto es la maleta de Ebeb"...

2.- La idea del pie de foto es buena pero la redacción: borde line.

Almagato dijo...

Cuando escribes en sentido figurado, esperas que cada lector interprete lo que tu dices según el cristal que utilice. Para que lo entiendas: cuando Dayna toca sola es mucho más triste, más melancólica, cómo lo era su vida antes de encontrar a su pareja estable. Tocaron a su padre porqué Dayna conoció a Jeff Buckley, que leía el Hallelujah de Cohen. Probablemente nadie ahora mismo se parezca más a Buckley que la Kurtz.
Lo último es lo que le dijo a mi grabadora al final del concierto, escrito foneticamente.
Después de las aclaraciones, decirte que el único borde que hay eres tu. Sigue leyendo mi blog.

Anónimo dijo...

Se dice "Borderline", lee un poco