Finalmente, ayer sabado no pudimos acudir a la cita con el Badulake y el sello Sinnamon. La carretera estaba impracticable y el corcel rojo no pudo surcar mantos resbaladizos como bandejas de entrada.El numero 2 de la Ribeira Sacra se convirtio en un refugio calido y confortable en uno de los carnavales mas fríos que recuerdo. Acompañados de Romo Tuidens , elfa y gigante -disfrazados de M.M. y Elfo-, disfrutaron de la visita de un duende verde chantadino y de la sesión casera de Almagato.
Esta noche, después de ver el biopic de Capote, estaremos en el Badulake festejando el carnaval, comiendo orejas elficas y filloas gallegas.
Mirando a los ojos de la gente comprobaremos que mienten siempre: ¡Elvis no ha muerto!... El charleston y el swing tampoco.
2 comentarios:
Quiero mi dosis.
Hecho. Dame tu dirección y te la envio, junto con alguna sorpresita más.
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