De manhana llegamos a Berlin, a recoger a nuestros convidados. Rapidamente, nos dirigimos a un sitio propicio para llamar a la viuda blanca. Cerramos la puerta del coche y , de subito, nos rodeaba un precioso cementerio. En espiral, como siempre, encontramos el lugar adecuado y hasta le pedimos a Gertrud que nos tomase una foto. Ingerimos productos de otras tierras y otros mundos, nos encontramos a nosotros mismos justo en el sitio en el que queriamos estar. Vivos y orgullosos de estarlo, permitimos al sol calentarnos, y casi sin darnos cuenta de que estabamos en Berlin, nos fuimos al centros de operaciones a hacer la cena.
La noche empezo muy bien, como siempre, acabo mejor, o mejor dicho, nunca acabo, puede que aun sigamos en ella. Suenhos as usual, dispersion mental, abstrabcion, afasia, deslizamiento continuo hacia adelante, de las casas okupas al lovelite al muro de Berlin a las hamacas en el rio.
Despues de dormir unas horas, pensamos que todavia no habiamos visto la ciudad, un tour relampago de dos horas con la viuda blanca y todo solucionado. Incluso pude comprar algun maxi y un par de vinilos. Volveremos.
2 comentarios:
jajajjajjaja
que canteo
..el bodeguero bailando esta y en la bodega se baila asi, toma chocolate, naranananaaaana....
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