sábado, septiembre 22, 2007

Oasis (continuación)

Lo bueno de los desiertos es que siempre hay un oasis, y yo veo uno en el horizonte.
Entre la arena marrón clarita y el cielo azul brillante veo uno, un lejano e informe punto de color verde oscuro, una gema incrustada entre dos superficies infinitas, el final de un camino que es solo el principio.
Quiza sea un espejismo, quiza no, no lo se, no me preocupa. Tampoco se si está delante de mi, o detras, pero no me importa demasiado. Solo se que curará mis heridas, aplacará mi sed infinita que en ese momento deja de ser infinita; como una fruta que cae del árbol, que vuela, escuchando en un viejo tocadiscos comprado en una tienda de segunda mano, la canción de la gravedad.
Y al escucharla seré más grande, y sere más fuerte, y nadie conseguirá derrotarme.
Miraré al vacio contemplando puntos convertidos en lineas a la espera del tacto dulce de tus curvas.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

baby, mi buzon sigue vacio.
empieza a entender las cosas a las que le doy importancia y quiza continue averiguando que paso.

Almagato dijo...

Si el buzón está vacio es por culpa de Correos. La próxima vez lo enviaré urgente

Lola dijo...

Hola! Te contesto...
El título de mi post no tiene nada que ver con el programa de Radio San Vicente, aunque sí que lo he escuchado alguna vez...

Simplemente con ese título quería dejar claro mi gusto por la música.

Saludos!