En directo, retransmitiendo desde el interior y no desde fuera, el salon de Viso, sin acentos, como de costumbre, desde hace años infinitos, entrañables e imperdonables, observoy escucho, aullando para convencer a la luna de que deje de mentir, y a la noche para que no me llame. El poema permanece quemado en el plato, mojado, porque alguien intento apagarlo sin exito, como la llama que me consume y que arde tan fuerte que no siento frio en el frio invierno, y me parece normal ver llover, y siento todo hasta el extremo, y cada vez mas, buscando la verdad, mi verdad como el cliche que es verdad y que refleja nuestras simetrias. Quiero vivir cerca del mar, quiero consolarme en hermosos pechos, quiero decir lo que pienso, jugar y ganar, leer el pensamiento, abrazarte fuerte para hacerte despertar, comprobar que no es sueño la realidad que vivo.
En directo, envenenado y consciente, perdiendo batallas contra el subconsciente, alejandome del arbol que me dio la vida, pensando que nada me hara daño, que hay un faro que me guia en la mas oscura de las oscuras noches, pisadas que perduran frente a la logica, mallidos lejanos apareciendo en cualquier callejon de cualquier ciudad, cuerdas rasgandose al compas de teclas tocadas con dedos que piensan solos, y tu sabes que en cualquier momento puede ser igual que como fue y como sera.
El piano suena y la letra se vuelve lenta, contemplandose los mocasines nuevos, las sales minerales en exceso y el tren llegando a la estacion sin conocer la hora de salida. Siempre supiste mirar en bolas de cristal y observar las esbeltas formas de los tres tiempos del verbo.
Alguien canta a los lejos, en directo; aqui no queremos sucedaneos ni marcas raras, solo miel en los labios y una cueva en el bosque para tocar el saxo y recitar poesias a bellas ninfas.
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