Ahí me tienen, queridos amigos, con Eraserhead, el contrabajista de la Royal, en La Fabrica de Chocolate, compartiendo sonrisas ineditas. Miercoles por la noche y Vigo dejó de ser lo que nunca fue.El concierto, ni que decir tiene, fue espectacular. Swing del que ya sólo queda en los discos -pirateados con fotocopia a color o no- de Ultralounge, saber estar, saber llevar, decifrar el idioma de las caderas y los corazones. Hasta de Lisboa vinieron a verlos. No me extraña. El swing se lleva en los más profundo de las raices que echas, siempre americanas: un cobertizo, un campo de maiz, un sombrero de paja y 30 pares de sneakers. ¿Aceptas, primo?
1 comentario:
Envidia tiñosa ahhh!!!
Publicar un comentario